Gamas de vinos cosecha propia


Orgullo de los padres cuando nace su hijo, nuestra cosecha propia es fiel reflejo de un carácter marcado por la vida de interior y abierta al mundo, ofreciendo a nuestros productos una personalidad marcada y definida.

Cómo hace ya más de 100 años la pasión nos lleva a estar continuamente evolucionando toda nuestra producción con nuevas ideas, nuevos conceptos, nuevos productos para engalanar tu mesa y conquistar tu paladar.
 

Nuestros Vinos

 

Nuestros vinos conjugan perfectamente tradición e innovación. Siendo fieles a nuestra tierra que, abrazada por un clima único, nos brinda una maravillosa materia primera y unos deliciosos frutos, creamos vinos con una personalidad muy definida y reconocible.

Vinos de alta calidad entendida desde el punto de vista del consumidor, donde se hace especial hincapié en el control por cata para que nuestros vinos respondan a vuestras expectativas.

Del corazón de la tierra nos llega un beso al paladar, de las cepas emana poesía embotellada que nos invita a compartir cada instante de la vida en pequeños e intensos tragos.

Cada una de nuestras botellas tiene este fin, sembrar poesía en vuestros corazones.
 

Don Quien


Nuestro hijo más mimado 
Recien llegado de viejos viñedos seleccionados

Tinto
 

Valerna


Cultura milenaria 
Un viaje en el tiempo en cada sorbo

Tinto
 

Sot Neral


Elegancia, estilo y el alma del terruño en cada sorbo 
Un toque de distinción para cada evento

Tinto · Blanco · Rosado
 

Tararot


Nuestro vino más sensual, festivo y inquieto
Compañero ideal para celebrar

Tinto · Blanco
 

Pocapena


Alma joven y desenfadada.
Festivo e inquieto, sin complejos, listo para brindar

Cava · Tinto · Blanco · Rosado · Vermut · Bag in box
 

Lo traguet de Sant Eloi


La autenticidad de lo cotidiano
Socio imprescindible del porrón

Tinto · Blanco · Rosado · Vermut · Bag in box
 


El Vino de Bota

 

Fieles a la tradición, continuamos brindándote el vino directo de la bota, el de nuestros abuelos para llenar el porrón, y que sabiamente nuestras mesas han sabido mantener en un lugar destacado.

Siempre lo auténtico y esencial sobrevive a las modas y abraza la memoria que eternamente perdura y a la que homenajeamos al ver brotar el vino de la espita.