El origen del vino en Argentina data del año en 1562, cuando se fundan ciudades como Mendoza y San Juan, puntos estratégicos por donde ingresaron viñas desde Chile a la Región de Cuyo, para después distribuirse por todo el país.

Actualmente la zona vitivinícola argentina se extiende desde el norte de Cafayate en Salta (Región Noroeste) hasta el sur en el alto valle de Río Negro (Región Patagónica Andina) y desde la cordillera andina en el este hasta los valles del oeste de Mendoza (Región Cuyo).

Mendoza, en la región de Cuyo es una de las mejoras zonas para el cultivo de la vid en Argentina. Esta región posee un suelo fino de características aluviales, rocoso y arenoso, En el sur, San Rafael es otra importante zona de producción de vinos.

Si bien las cepas son muchas, dentro de los tintos se destacan los Malbec (20.000 ha plantadas en Mendoza), Bonarda, Cabernet Sauvignon, Merlot, y Syrah.

Dentro de los blancos se destacan los Chardonnay, Riesling, Sauvignon Blanc y, muy especialmente el Torrontés. San Juán es la segunda productora a nivel nacional. Cada vez destaca más la elaboración de vinos tintos de la uva Syrah. En cuanto a la zona de producción destaca el Valle del Tulúm, (Pocito, Albardón, Caucete, San Martín y Sarmiento), como el principal productor, seguido por los valles de Zonda y Ullum, también se destaca en minoría él Valle de Calingasta.

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